lunes, 22 de noviembre de 2010

La concepción de la Iglesia, cuestión clave del diálogo ecuménico hoy

Habla monseñor Koch, presidente del Consejo para la Unidad de los Cristianos
 
CIUDAD DEL VATICANO, viernes 19 de noviembre de 2010 (ZENIT.org).- Después de cincuenta años de existencia del dicasterio vaticano dedicado al diálogo ecuménico, es hora de hacer balance del camino recorrido, y de discernir el camino del futuro. 
 
Lo hizo el arzobispo Kurt Koch, actual presidente del Consejo Pontificio para la Unidad de los Cristianos, durante su intervención en la Asamblea Plenaria de este dicasterio, el pasado lunes.

Este momento, en el que se cumplen 50 años de la creación del Secretariado para la Promoción de la Unidad de los Cristianos -tomó el nombre de Consejo Pontificio en 1988--, es el de "recoger los frutos", en un informe que lleva precisamente este nombre, Harvesting the Fruits.

El primer fruto, constata el arzobispo suizo, que será creado cardenal este sábado, se recoge dentro de la propia Iglesia católica: el ecumenismo "ya no es una realidad extraña" a la vida de las parroquias y de las diócesis.

"Este ecumenismo de vida tiene una importancia fundamental, pues sin él, todos los esfuerzos teológicos dirigidos a alcanzar un acuerdo duradero sobre cuestiones de fe básicas entre las diversas Iglesias serían vanos", constata.

Los pasos dados hacia la unidad, proceso "irreversible" para la Iglesia católica, según recuerda monseñor Koch, son muchos y alentadores, pero después de muchos años el meollo del problema sigue siendo el mismo: la concepción de la naturaleza de la Iglesia, la eclesiología.

En este sentido, explica el prelado, "a pesar de los innegables éxitos del dialogo ecumenico, nos encontramos, en cierto sentido, en el punto de partida del Concilio Vaticano II".

Eclesiología

La cuestión eclesiológica es precisamente uno de los puntos fundamentales del Concilio respecto de la propia Iglesia católica. Ecumenismo y eclesiología están íntimamente ligados: " el ecumenismo era un importante hilo conductor de la propia renovación de la Iglesia católica y de su autocomprensión".

Una de las cuestiones clave del Concilio, explica monseñor Koch, es la relación entre la Iglesia universal y las iglesias particulares, y la cuestión del subsistit in.

Desde el punto de vista ecumenico, con el plural "iglesias" no se entienden las diversas iglesias locales en las que está presente la Iglesia una y universal, sino esas comunidades eclesiales que no están en plena comunión con la Iglesia católica.

El problema ecumenico "consiste en señalar cómo puede y debe la Iglesia católica comportarse ante este plural 'iglesias', que existen fuera de ella". Esta cuestión emerge tanto en el diálogo con las Iglesias ortodoxas como, aunque de forma distinta, en el dialogo con las Iglesias y Comunidades de la Reforma.

Ortodoxos

"La definición que más se adapta a la eclesiología ortodoxa es la de 'eclesiología eucarística', concepto desarrollado ante todo por los teólogos rusos exiliados en París tras la primera guerra mundial, en clara oposición al centralismo del papado de la Iglesia católico-romana".

Esta concepción "subraya que la Iglesia de Jesucristo está presente y se realiza en cada iglesia particular reunida en torno a su obispo, en la que se celebra la Eucaristia".

Por ello, para los ortodoxos, fuera de un concilio ecuménico, "no puede haber otro principio visible de unidad de la Iglesia universal, al que se atribuyan poderes jurídicos, como los que la Iglesia católica reconoce en el ministerio petrino".

En cambio, según la eclesiología católica, a Iglesia sí que está plenamente presente en las comunidades eucarísticas concretas, pero una sola comunidad eucarística "no es la Iglesia en su plenitud".

"Por esto, la unidad entre cada comunidad eucarística unida a su vez a su propio obispo y al obispo de Roma no es ingrediente externo a la eclesiología eucaristica, sino su condición esencial".

El nudo del problema ecuménico entre la Iglesia católica y la Iglesia ortodoxa reside en el hecho de que "una eclesiología ligada a la cultura nacional y una eclesiología católica orientada hacia el concepto de universalidad se encuentran una frente a otra, hasta ahora en desacuerdo", subraya monseñor Koch.

No es casualidad que esta cuestión surja de forma aguda cuando se debate sobre el primado del obispo de Roma.

Sin embargo, mientras que para Pablo VI esta cuestión representaba el "mayor obstáculo" para la recomposición de la comunión plena, sin embargo, "a los ojos del actual pontífice, constituye también la mayor oportunidad para la unión".

Según el pensamiento del Papa actual, "sin primado, también la Iglesia católica se habría disgregado desde hace tiempo en iglesias nacionales y sui iuris, que habrían hecho confuso y complicado el paisaje ecuménico".
Ahora, afirma el presidente del dicasterio para el ecumenismo, citando al teólogo italiano monseñor Bruno Forte, sería necesario que "por una parte, la Iglesia católica profundizase más en la idea de que el primado del obispo de Roma no es un simple apéndice jurídico externo a la eclesiología eucarística, sino un elemento que se funda precisamente en ella".

Por otra, "la Iglesia ortodoxa debería afrontar con determinación el problema de la autocefalia, porque es de importancia fundamental para su futuro y para el ecumenismo, y así buscar soluciones adecuadas, con el fin de recuperar su propia unidad interna y su capacidad de actuar de forma concertada".

En este sentido, en el dialogo ecuménico entre católicos y ortodoxos, explica monseñor Koch, sobre la eclesiología en general y sobre el primado del obispo de Roma en particular, "se han dado pasos alentadores en las últimas décadas", subrayando la importancia del trabajo de la Comisión teológica mixta católica y ortodoxa en los últimos años.

Reforma

Por otro lado, subraya monseñor Koch, el dialogo ecuménico con la ortodoxia "puede tener un impacto positivo también por lo que respecta a la superación de los problemas eclesiológicos ligados a la división occidental de la Iglesia".

De hecho, subraya el prelado, "también la eclesiología de la Reforma gira en torno a la comunidad local concreta, como aparece claramente en el propio Lutero".

Por ello, la eclesiología protestante "encuentra también su punto gravitacional en la comunidad local concreta: la Iglesia de Jesucristo está presente plenamente en las comunidades concretas que se reúnen en la celebración litúrgica".

También en la eclesiología protestante, cada comunidad está en relación de intercambio recíproco con las demás, explica el prelado. "La dimensión trans-comunitaria de la Iglesia existe implícitamente, pero es secundaria, como lo es la dimensión universal de la Iglesia".

Por eso, la mayor dificultad en este punto es "cómo relacionar, por una parte, la eclesiología católica, con su dialéctica entre pluralidad de iglesias locales y unidad de la Iglesia universal, y por la otra, la eclesiología protestante, que ve en la comunidad concreta la más auténtica realización de la Iglesia".

La situación se complica aún más en el caso de los protestantes, explica monseñor Koch, por la controversia sobre la dimensión sacramental de la Iglesia, un tema que marca una profunda diferencia entre la Iglesia católica y las comunidades e iglesias de la Reforma.

Por último, en lo que respecta a la eclesiología, otra cuestión que debe aclararse por parte protestante tiene que ver con el modo en que estas comunidades eclesiales se conciben a sí mismas: como una ruptura con el pasado de los 1.500 años anteriores de la cristiandad o como un desarrollo en continuidad fundamental con ella.

En este debate interno protestante "es deseable que esta segunda orientación teológica consiga imponerse, y que con ello, se pueda encontrar una respuesta satisfactoria, también en previsión del Aniversario de la Reforma, que se celebrará en 2017", concluye monseñor Koch.

Benedicto XVI viajará a Alemania en 2011

Visitará Berlín, Friburgo y Erfurt

CIUDAD DEL VATICANO, viernes, 19 de noviembre de 2010 (ZENIT.org).- Benedicto XVI visitará por tercera vez su país natal en su pontificado, en el año 2011, probablemente en septiembre, según ha informado el presidente de la Conferencia Episcopal de ese país, el arzobispo Robert Zollitsch.

"La visita del Santo Padre representará un momento importante en la vida de nuestro país y de nuestra Iglesia", ha afirmado el prelado en declaraciones de las que se ha hecho eco Radio Vaticano.

"Me alegra que el Santo Padre haya acogido la invitación del presidente de la República, Christian Wulff, y de nuestra Conferencia Episcopal", añade.

El Papa visitará las arquidiócesis de Berlín, Friburgo y la diócesis de Erfurt.

"Su visita reforzará a la Iglesia en Alemania y su servicio a los hombres y la sociedad", asegura el comunicado.

Antes de Navidad, concluye monseñor Zollitsch, se publicarán más detalles sobre la visita apostólica a tierras alemanas.

El próximo año el Papa Benedicto XVI tiene previsto otros dos viajes internacionales: a Croacia, en junio, y a España, con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud en agosto.

Los otros dos viajes apostólicos de este pontificado a Alemania tuvieron por meta Colonia, con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud  (18-21 de agosto de 2005), así como Munich, Altötting y Ratisbona (9-14 de septiembre de 2006).

domingo, 21 de noviembre de 2010

El Papa al inicio del consistorio: el relativismo amenaza la libertad

Los cardenales reflexionan sobre la libertad de la Iglesia y sobre la liturgia

CIUDAD DEL VATICANO, viernes 19 de noviembre de 2010 (ZENIT.org).- La libertad de anunciar el Evangelio se encuentra hoy en riesgo a causa de la dictadura del relativismo, dijo el Papa a los cerca de 150 cardenales que iniciaron esta mañana en el Aula Nueva del Sínodo el encuentro de oración y estudio con motivo del consistorio.

“La relación entre verdad y libertad es esencial, pero hoy se encuentra frente al gran desafío del relativismo, que parece completar el concepto de libertad pero en realidad la pone en riesgo de destruirla proponiéndose como una verdadera 'dictadura'”, señaló Benedicto XVI.

“Nos encontramos por tanto en un tiempo de difícil compromiso para afirmar la libertad de anunciar la verdad del Evangelio y de las grandes adquisiciones de la cultura cristiana”, añadió.

Además de la relación entre libertad y verdad y la libertad de la Iglesia en la actualidad, los cardenales reflexionaron también esta mañana sobre la liturgia en la vida de la Iglesia hoy, señala un comunicado de la Oficina de Información de la Santa Sede.

Respecto a este tema, “el Papa recordó la importancia esencial de la liturgia en la vida de la Iglesia, porque es el lugar de la presencia de Dios con nosotros -explica el comunicado-. Por tanto, el lugar en el que la Verdad vive con nosotros”.

El encuentro de oración y estudio del Papa con los miembros del colegio cardenalicio con motivo del consistorio convocado por Benedicto XVI para la creación de 24 nuevos cardenales empezó con un discurso de saludo del decano del colegio cardenalicio, el cardenal Angelo Sodano, dirigido al Papa en nombre de los presentes.

En él, agradeció al Obispo de Roma la reciente beatificación del cardenal Newman y la introducción de la causa de beatificación del cardenal Van Thuan.

Libertad de la Iglesia en el mundo

El tema de la libertad de la Iglesia en el momento presente fue introducido por el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado, y el de la liturgia en la vida de la Iglesia, lo expuso el cardenal Antonio Cañizares Llovera, prefecto de la Congregación para el Culto Divino.

“El cardenal Bertone ofreció una visión panorámica de los intentos actuales de limitar la libertad de los cristianos en las distintas regiones del mundo”, explica el comunicado.

Primero invitó a reflexionar sobre la situación de la libertad religiosa en los países occidentales. Destacó que aunque se trata de naciones que a menudo deben al cristianismo los trazos profundos de su identidad y cultura, se asiste hoy a un proceso de secularización, con intentos de marginación de los valores espirituales de la vida social”.

En segundo lugar, el cardenal expuso la situación de la libertad religiosa en los países islámicos, recordando las conclusiones a las que llegó la reciente asamblea especial del Sínodo de los Obispos para Oriente Medio.
El cardenal expuso finalmente la actividad de la Santa Sede y de los episcopados locales en defensa de los católicos, tanto en Occidente como en Oriente.

En este sentido, recordó también el gran compromiso de la Santa Sede en el ámbito internacional para promover frente a los Estados y a las Organizaciones de las Naciones Unidas el respeto a la libertad religiosa de los creyentes.

Por su parte, el cardenal Cañizares recordó después la importancia de la oración litúrgica en la vida de la Iglesia, refiriéndose a la doctrina del Concilio Vaticano II y al magisterio del actual Pontífice. En concreto destacó la importancia de la fidelidad a la disciplina litúrgica vigente.

Durante el amplio debate intervinieron 18 cardenales, que profundizaron principalmente en la problemática de la libertad religiosa y de las dificultades halladas por la actividad de la Iglesia en las distintas partes del mundo.
Se habló de situaciones específicas en Europa, en las Américas, en África, en Asia, en Oriente Medio y en países de mayoría islámica.

También se trataron las graves dificultades que hoy la Iglesia encuentra en la defensa de valores basados en el mismo derecho natural, como el respeto a la vida y a la familia.

Otro tema desarrollado fue el del diálogo interreligioso, en concreto con el islam. “No faltaron sugerencias de líneas de compromiso para responder a los desafíos de la Iglesia de hoy”, indica el comunicado.

Algunos de los que intervinieron se detuvieron también en el tema de la liturgia, en particular en la centralidad de la celebración eucarística en la vida de la Iglesia y en el respeto debido al sacramento de la Eucaristía.

A la una del mediodía, el Papa ofreció una comida en honor a los prelados y en la sesión de la tarde están previstas otras intervenciones.

En concreto, se pronuncian dos comunicaciones, la primera del cardenal William Levada sobre las normas dadas por la Santa Sede para acoger en la Iglesia católica a los sacerdotes y a los fieles anglicanos que lo piden, por un lado, y para la defensa de menores víctimas de abusos por parte de miembros del clero, por otro.

La segunda intervención va a cargo del arzobispo Angelo Amato, que recuerda la actualidad de la Instrucción Dominus Iesus, de hace diez años, sobre Jesucristo, único Salvador nuestro.

Además de los actuales cardenales, estaban presentes también en la sesión de hoy los 24 prelados que mañana serán elevados a la dignidad cardenalicia.

Algunos cardenales habían pedido al Papa ser dispensados de participar a causa de sus condiciones de salud y de urgentes compromisos pastorales en sus diócesis respectivas.

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Oración a San Miguel Arcángel

San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla, sé tú nuestro auxilio contra las asechanzas del enemigo.

Reprímale Dios pedimos suplicantes.

Y tú, Príncipe de la milicia Celestial, con el divino poder que se te ha dado, lanza al infierno a Satanás y los demás espíritus malignos que andan por el mundo para la perdición de las almas. Amén.

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