domingo, 1 de julio de 2007

No envidies la suerte del impio

No envidies la suerte del impío

Neguib Kalil Eslaquit
Sacerdote católico

Desde tiempos antiguos, hombres y mujeres que luchan por vivir coherentemente su fe en el Señor, ven cómo las aflicciones y las injusticias los acechan, mientras los impíos, gozan de impunidad y hasta de prosperidad en el mundo.

El Salmo 37, del cual solamente elijo unos versos por razones de espacio, pero que vale la pena leer y meditarlo plenamente, nos proporciona a todos una confianza absoluta en la misteriosa sabiduría de Dios, que en medio del aparente éxito de los malos el Santo de Israel no descuida jamás de los suyos.

Es una invitación para que en realidades de degradación, en donde puede desmayar nuestra fe, la Sagrada Escritura, que es la misma Boca de Dios, nos habla para robustecernos en el convencimiento de que el camino del hombre recto es el único sendero de salvación, mientras que el del malvado, aunque ante los ojos del mundo se vea próspero y dominador, su destino sí, no cambia; será de tristeza y de lamento, no temporal, sino eterno.

SALMO 37

No te impacientes a causa de los malignos, ni tengas envidia de los que hacen iniquidad.

Porque como hierba serán pronto cortados, y como la hierba verde se secarán.

Confía en el Señor y haz el bien; Y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad.

Deléitate a sí mismo en el Señor, Y él te concederá las peticiones de tu corazón.

Encomienda al Señor tu camino, Y confía en él; y él hará. Exhibirá tu justicia como la luz, Y tu derecho como el mediodía.

Guarda silencio ante el Señor, y espera en él. No te alteres con motivo del que prospera en su camino, por el hombre que hace maldades.

Deja la ira, y desecha el enojo; No te excites en manera alguna a hacer lo malo. Porque los malignos serán destruidos, pero los que esperan en el Señor, ellos heredarán la tierra.

Pues de aquí a poco no existirá el malo; observarás su lugar, y no estará allí.

Pero los mansos heredarán la tierra, y se recrearán con abundancia de paz.

Maquina el impío contra el justo, Y cruje contra él sus dientes; El Señor se reirá de él; Porque ve que viene su día.

Estos versos del Salmo son para todos aquellos que se encuentran en estados de manifiesta injusticia. La Poderosa Palabra del Señor, que a todos nos debe animar a continuar luchando por la verdad, nos dice: “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes”. (Efesios 6,12).

http://www-ni.laprensa.com.ni/archivo/2007/julio/01/noticias/religionyfe/199826.shtml

¿No encontraste lo que buscabas? ¡Búscalo con Google!

Oración a San Miguel Arcángel

San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla, sé tú nuestro auxilio contra las asechanzas del enemigo.

Reprímale Dios pedimos suplicantes.

Y tú, Príncipe de la milicia Celestial, con el divino poder que se te ha dado, lanza al infierno a Satanás y los demás espíritus malignos que andan por el mundo para la perdición de las almas. Amén.

Actualidad Católica